I.
Contexto
Este proyecto se sitúa en una vivienda privada de estilo contemporáneo. El reto fue acompañar la arquitectura minimalista con un diseño paisajístico que mantuviera la pureza estética, aportando a la vez calidez y armonía natural. La intención fue crear un espacio que dialogara con la geometría de la arquitectura, potenciando el contraste entre lo natural y lo construido.
II.
diseño
El paisajismo se planteó a través de líneas limpias y composiciones sobrias, con especies cuidadosamente seleccionadas: bambú para crear pantallas vegetales, acer palmatum por su follaje rojo intenso y estacional, y un elegante cornus florida de flor blanca que introduce ligereza y luz. Los arbustos topiarios, como el ilex crenata modelado en nubes, refuerzan el carácter escultórico del espacio. El diseño se completa con un pavimento de piedra natural y tarima de madera en las áreas de estar, así como láminas de agua que reflejan la arquitectura y aportan serenidad
III.
Síntesis
El resultado es un jardín minimalista y contemporáneo, donde cada elemento vegetal y arquitectónico encuentra su lugar. Un espacio de contemplación y equilibrio, donde la naturaleza aparece como extensión del diseño arquitectónico, sin ornamentos innecesarios y con un marcado espíritu zen.
